La investigación de una célula del Primer Comando de la Capital (PCC) en Chile permitió conocer el sistema que la organización criminal brasileña utilizaba para evaluar y reclutar nuevos integrantes.
Los antecedentes surgieron durante la formalización de 21 presuntos miembros del grupo, luego de un operativo de la PDI que concretó detenciones solicitadas por el fiscal regional metropolitano sur, Héctor Barros. La indagatoria relaciona al PCC con el tráfico de cocaína hacia Europa y también examina sus posibles vínculos con el homicidio del cabo segundo de Carabineros Alejandro Ortiz, ocurrido en Renca.
De acuerdo con un documento de la Fiscalía, citado por Ex-Ante, quienes pretendían ser “bautizados” debían contar con un integrante que los presentara y con otros dos miembros que actuaran como padrinos. Posteriormente, debían responder un cuestionario sobre sus antecedentes, relaciones y experiencia en actividades delictuales.
Entre las consultas figuraban: “¿Alguna vez has matado por dinero?” y “¿Alguna vez te has encontrado en una situación en la que tuviste que delatar o aprovecharte de la situación para tu propio beneficio?”.
El listado también preguntaba si el postulante tenía familiares vinculados al crimen, si consumía drogas prohibidas —como pasta base, Oxi o crack— y si alguna vez había trabajado como guardia de seguridad.
Además, los aspirantes debían señalar si conocían al PCC o a alguno de sus líderes, y si habían leído el estatuto de la organización. Tras ser aceptados, eran registrados en el denominado “libro blanco” y recibían las normas internas principalmente mediante WhatsApp.
La Fiscalía indicó que durante 2025 el PCC modificó sus requisitos de ingreso, permitiendo la incorporación de personas sin condenas ni antecedentes penales.
