El aluvión que afectó el jueves 8 de octubre al sector de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, reabrió el debate sobre si la emergencia pudo haberse evitado y si existían medidas suficientes para enfrentarla.
Álvaro Hormazábal, exdirector de Senapred, sostuvo en conversación con T13 Finde que el evento estuvo asociado a un fenómeno meteorológico de una magnitud excepcional. A su juicio, el denominado “Superniño” se encuentra fuera de los registros conocidos por la población y, por esa razón, las inversiones y la planificación administrativa se basaban en antecedentes que no contemplaban una situación de esa escala.
El experto también apuntó a las condiciones del terreno. Según explicó, el cerro se encontraba sin follaje luego del incendio que afectó las quebradas a fines de diciembre de 2025. La ausencia de vegetación habría favorecido que el agua se concentrara en las quebradas y arrastrara tierra, escombros y otros elementos.
Hormazábal afirmó que un episodio similar podía producirse en cualquiera de los sectores incluidos en el aviso meteorológico. Además, indicó que San Carlos de Apoquindo corresponde a una zona de riesgo identificada previamente en estudios y mapas de peligro.
“No es que esto haya aparecido de la noche a la mañana”, señaló, al plantear que esa información debería ser conocida por quienes buscan construir o vivir en el área. También recomendó evitar edificaciones en zonas de peligro y, especialmente, no instalar allí infraestructura crítica como hospitales o jardines infantiles.
El biministro de Transportes y Obras Públicas, Louis de Grange, entregó una visión distinta sobre la posibilidad de anticipar el evento. Comparó este tipo de aluviones con los terremotos y afirmó que no es posible saber con precisión cuándo ocurrirán, en qué lugar ni con qué magnitud.
De Grange sostuvo que sí pueden implementarse obras de mitigación y recordó que desde marzo se trabajaba con la Municipalidad de Las Condes en esa materia. Mencionó como ejemplos el canal Santa Marta, en Maipú; el canal Santa Corina, en Pudahuel; y la Quebrada de Ramón, donde este tipo de medidas habría funcionado.
Sin embargo, el secretario de Estado planteó que en el punto afectado la cantidad de tierra, escombros y árboles movilizados fue tan grande que ninguna medida de mitigación habría logrado contener el aluvión.
