El ministro de Defensa, Fernando Barros, valoró la postura del Gobierno argentino frente al zarpe del barco chileno Danstar rumbo a Puerto Stanley, en las Islas Malvinas, territorio cuya soberanía es disputada por Argentina y el Reino Unido.
La embarcación inició su viaje tras la reanudación de la ruta comercial entre Chile y las islas, situación que había generado preocupación por un eventual aumento de la tensión diplomática entre ambos países.
El canciller argentino, Pablo Quirno, descartó que las autoridades marítimas vayan a interceptar el buque, salvo que transporte elementos vinculados directa o indirectamente con la explotación de hidrocarburos. En ese caso, advirtió, se trataría de “contrabando”.
“No tengo ningún antecedente de que un viaje que lleva elementos de almacén vaya a tensionar las relaciones”, afirmó Barros. El secretario de Estado agregó que la legislación vigente garantiza “el ejercicio legítimo del comercio nacional e internacional”.
“Aquí hay acuerdos políticos y esperamos la prudencia de todas las personas involucradas”, sostuvo el ministro, quien calificó las declaraciones de Quirno como “muy conciliatorias”. A su juicio, no existe una controversia comercial y se ha especulado con un conflicto sin fundamentos.
El embajador de Argentina en Chile, Jorge Faurie, también respaldó la continuidad de la ruta comercial entre ambos territorios, aunque remarcó que debe mantenerse “estrictamente en el área de comercio”. Además, subrayó la importancia de no alterar el compromiso de respeto a la soberanía argentina sobre las islas, posición que Chile ya ha respaldado.
