Lucas Wilchez, exvolante de Colo-Colo, actualmente tiene 43 años y está dedicado al mundo empresarial, aunque continúa vinculado al fútbol. El argentino trabaja en RJ Sport Group, empresa enfocada en la representación de jugadores, desde donde busca acompañar de manera cercana a sus representados.
En conversación con Deportes 13, reconoció que el ambiente de la representación es complejo, especialmente porque anteriormente estuvo del lado de los futbolistas. “El ambiente es muy hostil, es complicado. Y bueno, uno se frustra, como todo trabajo, tiene sus altibajos”, comentó.
Wilchez explicó que su objetivo es entregar una atención integral a los jugadores y estar pendiente de sus necesidades en el día a día. También señaló que su carrera le permitió dedicarse por completo a esta actividad, aunque admitió que no se considera millonario.
La nostalgia por el fútbol profesional
El exjugador reconoció que extraña la rutina del fútbol profesional, especialmente la adrenalina de los partidos, los entrenamientos y la convivencia diaria con sus compañeros.
“Uno sabe que la carrera es corta, que hay que disfrutarla y yo creo que la disfruté al máximo”, afirmó. Aunque ya no compite profesionalmente, sigue jugando de manera amateur cuando lo invitan a torneos: “A mí me tiran una pelota y salgo corriendo, como los nenes”.
El recuerdo de Colo-Colo
Wilchez llegó al cuadro albo a mediados de 2010, durante la gestión de Diego Cagna. Su personalidad y su particular apariencia rápidamente llamaron la atención, pero el argentino asegura que vestir la camiseta de Colo-Colo significó mucho más que una experiencia deportiva.
“Estoy agradecido del pueblo chileno. Los quiero mucho. Estoy orgulloso de vestir ese escudo tan grande”, expresó sobre su paso por el club.
También recordó el momento en que sus compañeros comenzaron a bromear por su apariencia cuando se integró al plantel durante una pretemporada en Canadá. En esa ocasión compartió con jugadores como Rodrigo “Kalule” Meléndez, Arturo Sanhueza, Miguel Riffo y Roberto Cereceda, y fue Meléndez quien lanzó la frase: “Es igual, es igual boludo”.
El exvolante contó que luego debió modificar su estilo, ya que en Chile llegó con el pelo largo y sin barba. Con el tiempo, la imagen que proyectaba se transformó en uno de los aspectos más recordados de su paso por el fútbol chileno.
“Colo-Colo es como Boca, ¿entendés lo que digo? Es popular, es el equipo más grande y yo tenía que estar preparado porque llegué como un desconocido”, señaló. Sobre el cariño que aún recibe, agregó que le llena de orgullo que los hinchas lo sigan recordando.
