Una investigación iniciada a partir de una denuncia anónima permitió desarticular una presunta red de explotación sexual infantil que operaba en Osorno y que captaba a adolescentes en situación de vulnerabilidad.
De acuerdo con los antecedentes reunidos por la Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI), las víctimas eran menores que permanecían en residencias estatales o participaban en programas especiales de protección. Algunas eran de Osorno y otras provenían de comunas como La Unión y Puerto Varas.
La indagatoria identificó a 11 detenidos, entre ellos ingenieros en informática y contadores auditores. Los operativos se realizaron simultáneamente en las regiones de Los Lagos, Los Ríos, Biobío y Metropolitana.
Según explicó el subprefecto Christian Calquín, de la Brigada de Delitos Sexuales de Osorno, la organización buscaba a personas expuestas por su entorno familiar o por sus condiciones sociales.
Las adolescentes eran trasladadas hasta un hotel ubicado frente a la Plaza de Armas de Osorno, donde se concretaban los encuentros de carácter sexual. La fiscal María Angélica de Miguel señaló que las retribuciones podían consistir en comida, alojamiento, zapatillas o drogas.
Durante el allanamiento de uno de los domicilios investigados, se incautaron más de 130 equipos, entre teléfonos, computadores y otros soportes técnicos que contenían material informático.
La fiscal afirmó que es la primera investigación por explotación sexual infantil desarrollada en Osorno, lo que generó conmoción en la ciudad. La causa continúa abierta para establecer la participación de cada detenido y determinar si existen más personas involucradas.
