El Juzgado de Garantía de Los Ángeles decretó prisión preventiva para Mauricio Cerda Albornoz, de 58 años, imputado por el homicidio del suboficial mayor Jaime Urrea Burgos, ocurrido la noche del domingo en Quilleco, Región del Biobío.
Durante la audiencia, el Ministerio Público señaló que el acusado no se encontraba bajo los efectos del alcohol. El tribunal fijó un plazo de cuatro meses para la investigación, período en que Cerda Albornoz permanecerá privado de libertad.
El hecho ocurrió cuando el funcionario acudió, junto a otros integrantes del Retén Canteras —dependiente de la 1ª Comisaría de Los Ángeles—, a un domicilio desde el que se había realizado una denuncia por violencia intrafamiliar.
De acuerdo con los antecedentes expuestos, el hombre denunciado por las agresiones disparó una escopeta contra el carabinero. El funcionario sufrió heridas de gravedad y murió posteriormente tras ser trasladado a un centro asistencial cercano.
Jaime Urrea Burgos es el quinto integrante de Carabineros que muere desde que el Presidente José Antonio Kast asumió el cargo en marzo pasado. El caso anterior correspondió al cabo segundo Cristopher Aguilera, quien falleció a fines de septiembre.
Ese hecho llevó al Gobierno a considerar un replanteamiento de los términos de una reforma de seguridad enviada al Congreso, con el objetivo de alcanzar un consenso con la oposición.
